lunes, 14 de diciembre de 2009

Que alguien defienda a la Defensoría!


Desde la lejana Estrasburgo clamo al espíritu cívico costarricense (si es que queda) para que Costa Rica se espabile y se dé cuenta de la última jugarreta de los Arias: el casi seguro nombramiento de Ofelia Taitelbaum como nueva "Defensora" de los Habitantes. QUE ALGUIEN DEFIENDA A LA DEFENSORÍA!

Rapidamente, porque tengo exámenes semestrales mañana, quiero hacer un llamado a toda la gente, pero en especial a aquellas organizaciones que se dicen cívicas pero que solo se manifiestan cuando les tocan sus convenciones colectivas o sus derechos privilegiados. QUE COSTA RICA VAYA A LA ASAMBLEA LEGISLATIVA Y LE DIGA UN NO ROTUNDO A LA CANDIDATURA DE OFELIA TAITELBAUM!

Muy ligado a mi último blog y como lo señalaba hace pocos minutos en el twitter: si Taitelbaum llega a la Defensoría y se queda, el único y verdadero culpable de tan nefasto hecho será el pueblo costarricense, por no reaccionar cuando el momento apremiaba, tal como sucedió en muchas otras veces.

Lo de Taitelbaum es un menosprecio total de los Arias al pueblo. Es una muestra más de que, para el gobierno central lo importante es, valga la redundancia, controlar las instituciones de control, para que, ya nadie los pueda detener. En otras palabras, una muestra más de su visión de Costa Rica como su feudo, como su finca.

La Defensoría es la pieza que faltaba en el engranaje de los Arias para echar a andar su maquinita. Hace rato tienen en la bolsa al TSE que los deja, salvo excepciones contadísimas, hacer lo que quieran (y cuando no los dejan igual lo hacen). Hace tiempo tienen a la Contraloría de su lado, ni se diga a la Sala IV y a cuanto tribunal existe en este país.

Incluso Armando González, el jefe de redacción de La Nación lo dice en una de sus columnas. Y ojo, que don Armando no es ningún chavista ni menos troskista. Todo lo contrario. Bien le conocemos sus posturas derechistas y libertarias. Pero es que esto no se trata de posturas políticas. Se trata de defender la soberanía del pueblo y la institucionalidad del país, porque sí, aún queda algo por defender!

El gobierno nos está metiendo el gol como siempre: escoge la Navidad, el fin de año, el olor a tamal, a juego de pólvora y la sensación de aguinaldo para bailarse a los ticos... y los ticos simplemente les siguen la corriente. Dónde están los sindicatos y Albino Vargas? Dónde están los famosos comités patrióticos (si es que todavía existen). Dónde están los candidatos de izquierda y de centro izquierda manifestándose en frente de la Asamblea? Si realmente quisieran hacerle daño a la candidatura de Laura Chinchilla, me parece que este es el momento idóneo para desenmascarar las intenciones de los Arias e intentar que el pueblo se dé cuenta de lo que el gobierno intenta hacer... si es que aún tiene esa capacidad.

Yo estoy muy lejos y todavía no puedo hacer nada gente, pero ustedes que están allá sí pueden! Llamen, manifiéstense, hagan sentir su voz! Es una vez más la institucionalidad democrática la que está en juego y nuestro último bastión, el mismo que tan bien defendió doña Lizbeth Quesada.

Creo que si hay un momento para una marcha con sentido o para una manifestación por la avenida segunda, es ESTE.

Gracias.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Un puente llamado Costa Rica


La analogía es más que clara. Sin un buen mantenimiento durante décadas, soportó antiguas estructuras que no fueron reemplazadas. Componentes maltratados y abusados por años y años, víctimas de la negligencia de sus encargados y supervisores, los dos cayeron. Los viejos soportes no resistieron y ambos se vinieron al vacío.


Es evidente que me refiero al tristemente famoso puente del Tárcoles… y de nuestro país. El puente no es más que una pequeña muestra, un microcosmos de nuestra realidad nacional. Realidad que aún desde lejos no puedo dejar de seguir, porque, para bendición o maldición, el tico nunca deja de amar a su tierra.


La reacción inmediata es buscar a los culpables y crear soluciones para que nuevas caídas se repitan. Aparecen de primero los que están primero. No es redundancia, así lo dicta la democracia. El gobierno es quien debe dar explicaciones antes que cualquier otra persona… o dejar el puesto. Sin embargo, ¿quién exige a estos señores eficiencia y prontitud? Desgraciadamente, la respuesta no es el pueblo.


No es que quiera excusar al gobierno de los Arias de tanta mediocridad, chorizo, abuso e hipocresía. Pero es que mi sociedad da tanta lástima y miedo como el estado del viejo puente sobre el Tárcoles. Llena de problemas y daños, se conforma con remiendos cada cuatro años sin que a nadie se le pase por la mente exigir calidad a quienes están a cargo.


Al tico le encanta vivir “raspando la olla”, revolcarse en su mediocridad, tener plata en la billetera (aunque le deba la vida al banco), celular en la bolsa, poder ir de compras (por lo menos a Mi Pequeño Mundo), ver y leer la basura que ofrecen los medios, “tirarse” las mejengas los domingos y por supuesto, la birra de cada fiesta.


“Con una sociedad así no cuesta hacer chanchuyos”, parafraseando una frase muy diferente dicha por Monseñor Oscar Arnulfo Romero (“con un pueblo así, no cuesta ser obispo”). Lo siento y lo lloro, pero los primeros culpables somos nosotros mismos y nuestra mentalidad de tercer mundo, el valeverguismo, el “port’amí” y la ley del mínimo esfuerzo.


Francia está muy lejos de ser el paraíso perdido. Es increíble que aquí en los bancos haya que sacar citas a veces de 3 ó 4 días para abrir una cuenta. Los trámites burocráticos pueden ser más engorrosos que en Tiquicia. Y la ineficiencia alcanza en algunos casos a la empresa privada. Pero si hay algo que le admiro a los galos es su temple para reclamar, su insistencia histórica.


Hace unas tres semanas, Jean Sarkozy, el hijo de Nicolas Sarkozy, fue propuesto como presidente del Establecimiento Público de Planificación de la Defensa (EPAD en francés). La respuesta de la mayoría del pueblo fue inmediata y contundente: NO. Aquí no se toleraría el nepotismo. Y hubo muchos que alzaron la voz y dijeron que el gobierno francés manejaba las cosas como un país subdesarrollado, que parecía una república bananera (para mi sonrojo y vergüenza, recordaba que el ministro de la Presidencia en la “Costa Rican Banana Republic” es el hermano del presidente). Twitter, los blogs, varios medios y otros sitios de Internet se convirtieron en trincheras. ¿El resultado? El mocoso de 23 años tuvo que ceder – al igual que su tata – y hasta ahí quedó el asunto.


¿Por qué los aburro con esto? Porque estos días he recordado que a todos nos agarró tarde para reaccionar. Si queríamos hacer valer nuestra constitución, debimos habernos tirado a las calles en el 2004, cuando la Sala IV admitió la reelección de ese señor que ahora es presidente con un fallo inconstitucional. Nunca supimos tampoco qué pasó con el último corte del Tribunal Supremo de Elecciones durante la mañana del lunes 6 de febrero del 2006… ya es mejor no saberlo para no llevarnos colerones.


Si en algo estoy de acuerdo con los últimos gobiernos es que todos les echan la culpa a los anteriores de los males del país. ¡Bola de inútiles! Ninguno ha podido hacer algo decente y rescatable por el país… pero de nuevo, es el mismo pueblo el primer responsable, un pueblo permisivo, de doble cara.


Este domingo, un cura al cual considero mi amigo me envió su infaltable comentario dominical. Él contaba que se encontró en Roma con un viejo conocido al cuál le preguntó por qué los italianos se aguantaban la doble moral, la corrupción y el descaro de Berlusconi. “en el fondo hay muchos italianos que querrían vivir el mismo grado de corrupción de sus gobernantes” dijo el compa. La respuesta es 100% adaptable a nuestro país.


Ya estoy harto de “ahijadas presidenciales” que quieren convertir la democracia en una dinastía, de avionetazos, de minas a cielo abierto, de insultos del presidente a la Constitución y de platinas que no se arreglan. Estoy cansado de chorizos ambientales, inmobiliarios, memorandos soberbios y antidemocráticos, de tratados de libre comercio que van a acabar con el estado solidario y de partidos de oposición complacientes e inactivos, con políticos desgastados o aprovechados que no atraen porque su discurso es incongruente con sus acciones.


Me putean los ministros bocones que abren el hocico para luego no decir nada, los gobiernos que se solidarizan con pueblos afectados por desastres naturales pero al final no les dan dinero para levantarse. Me agüevan los bloqueos, los sindicalistas egoístas que andan buscando cómo sacan provecho de su desproporcionado poder, la policía corrupta que le sigue el juego al narco, los pescadores que cambiaron el pescado por la droga.


Me da pereza un país que se auto paraliza con presas todas las mañanas, un sistema de transporte público ineficiente y trasnochado, calles llenas de delincuentes que se encuentran representados en todos los estratos sociales, una jerarquía eclesiástica que sigue soñando con privilegios en lugar de dirigir su mirada donde manda el Evangelio y una selección de fútbol que pierde su clasificación al Mundial a 30 segundos de terminar el último partido.


Pero todo es parte de lo mismo. El puente se nos cayó. Y parece que no hay nadie que lo reconstruya porque su misma estructura quiere quedarse hundida, en la misma agua sucia donde abundan los cocodrilos.



miércoles, 2 de septiembre de 2009

Carta abierta a la PJVR en sus 10 años

Alajuela, domingo 30 de agosto del 2009

Llovía suavemente en esa tarde del 28 de agosto de 1999. Yo no puedo presumirles haber estado en aquella reunión en el Aula Magna, porque en ese momento me encontraba con mi grupo de confirmación, justo en la clase del frente, del cual ese día solo llegó la mitad… el resto se encontraba con Jaime, futuro coordinador de Pastoral Juvenil, reunidos planeando las bases esta nueva agrupación que prometía ser un dinamizador de la evangelización juvenil en la parroquia.

Poco tiempo después, supe que mi camino era unirme a mis confirmandos en la lucha por levantar (después de varios intentos fallidos) una Pastoral Juvenil parroquial, que cumpliera con las exigencias de los muchachos y que permitiera mostrar un Dios más cercano, más alegre, más juvenil.

Admito que no estábamos bien formados. De todos los que comenzamos esta locura, solo Jaime y yo habíamos sido confirmados. El resto eran muchachos de la generación 99 que venía llegando de los retiros y quienes, con muchas ganas, tomaron la misión de llevar adelante este gran proyecto.

Diez años han pasado desde ese momento. ¡Y qué 10 años! Hagamos memoria de cada uno de los momentos inolvidables en los salones de toda la parroquia, cada sábado en la tarde con el calor de febrero o marzo, o bajo la lluvia del invierno… Porque después de todo, ¿cómo olvidar al propio Jaime vestido de bebé, a Marcelo Prieto cantando “Yo tenía un tic” o contando “El pan que habla”, a Carlos Barrantes mostrando sus “cualidades” en la dinámica del cavernícola, a Cristian García haciendo de ángel tonto en las Pastorelas, a María Teresa Hidalgo gritando “yo tengo una chanchaaa”, a Fernando Badilla haciendo la “Familia Sapo”, a Shirley Montes como chiquilla malcriada, Stephanie Chávez como Spice Girl o incluso a este servidor como Lucas narrando el Pentecostés?

Pero ya más seriamente, ¿cómo olvidar aquellos amaneceres en la casa de retiros de San Ramón, en los que el viento empujaba con fuerza a las nubes haciendo parecer aquello el juicio final? ¿Cómo no recordar nuestro primer retiro en San Ramón y las oraciones de Doña Martha de los sábados en la noche? Y ni qué decir de aquellos momentos de soledad en Alfa y Omega, con los atardeceres en los que podíamos ver el mar en medio de las montañas, o al oscurecer, cuando el Valle Central parecía una lluvia de estrellas. O aquella intimidad con Dios en la capilla de Grecia… o incluso aquél frío descomunal en Shekiná que nunca impidió tener un contacto con el Dios Vivo.

Las ventas de tamales de todas las navidades, las parejillas de novios (nacionales o internacionales…) que aquí se formaron y que aquí se casaron o terminaron, las pastorelas, las misas de 6 con sus atractivos signos y oraciones en la penumbra, los Vía Crucis en vivo, las breteadas en las ferias de San Gerardo, los conciertos del No a Halloween, las reuniones de todos los lunes por la noche (sí, con todo y sus pleitos…), los típicos paseos a Fraijanes, las preparaciones de las seis generaciones de confirmandos que salieron de esta Pastoral Juvenil … Pero lo que cuesta más olvidar, es la cara de cada uno de los muchachos cuando se encontraba frente a frente con el Señor, nuestra razón de servicio, o cuando nos agradecían el solo hecho de escucharlos.

Si estos recuerdos nos mueven el corazón, si todas estas remembranzas nos erizan la piel y nos llena el alma de alegría y nostalgia, significa que nuestro trabajo no fue en vano. Quiere decir que cada madrugada para llegar temprano a las convivencias, que cada minuto de planeamiento, que cada disputa y cansancio sirvieron para algo. Hemos sido peones de la obra del Señor durante estos 10 años, y de ninguna manera nos sentimos merecedores de halago alguno, porque sabemos que lo hecho ha sido para la gloria de Dios, nuestro Gran Coordinador, quien tiene en pie esta PJVR.

A los que aún están y a los que vienen, no me queda más que motivarlos, porque sin duda todavía en la parroquia hay demasiados jóvenes deseosos de que alguien les diga que Dios les ama, que está cerca suyo y que pueden contar con muchos otras personas que decidieron vivir su vida de una forma diferente. No dejemos nunca morir esta creación de Dios. Que el orgullo nunca nos ciegue, que la ira nunca nos domine, que la pereza nunca nos adormezca. Somos jóvenes de Cristo, una generación que quiso vivir su juventud diferente, que experimentó en carne propia su amor, su perdón y su misericordia. Además, como bien supo decir Shirley Montes en las primeras reuniones de los lunes del año 2000, frase que nunca olvidaré “la palabra fracaso la inventó algún fracasado” y ustedes de ninguna forma son fracasados.

Ánimo gente, son los primeros 10 años y aunque ya “los viejos” no estemos, me encuentro plenamente convencido que si Dios supo hacer su obra en nosotros, sus imperfectos ayudantes, Él sabrá completarla en ustedes, porque nada tuvimos nosotros, los pioneros de esta locura, que ustedes no tengan.

Finalmente, les recuerdo que esta Pastoral Juvenil no se podrá mantener en pie si nos separamos del Señor (Jn 15). La oración constante, la lectura de la Palabra, la participación en misa y por supuesto, la comunión frecuente son los cuatro elementos vitales del verdadero animador.

Con todo el amor del alma, a mi, a nuestra, a su Pastoral Juvenil, que tanto amo, que marcó mi juventud, que tantas alegrías me dio y por quien aún lejos sigo pendiente, pues de ella estoy enamorado.

Pablo Mora. Ex líder, ex animador y ex coordinador de la PJVR Agonía

viernes, 3 de julio de 2009

Crónica de un sueño hecho realidad

Me acuerdo muy bien. Era sábado, como a las 6:30 de la mañana y terminaba febrero del 2005. Me levanté con muchas energías y ganas porque sabía que a partir de ahí comenzaba un camino sin retorno. Así se lo hice saber a mi mamá en ese amanecer. Era mi primer día en la Alianza Francesa.


Hoy, más de cuatro años después, puedo decir que nada fue en vano. Cada levantada a esa misma hora en cada sábado de las semanas que vendrían durante los dos años posteriores, cada tarea hecha posiblemente con sueño y no poca pereza, cada examen enfrentado (desde los más simples hasta los más complicados). En fin, no pocos sacrificios académicos y también de tiempo con mis amigos y familia.


Siete años planeando esto. Hasta yo me asusto de mi locura. No es que yo sea el único loco que hace este tipo de cosas, ¡pero es que somos pocos! Los últimos 3 años, especialmente, ahorrando dinero para esta realidad que hoy vivo, deseando la posibilidad de comprarme un carro, una moto o un lote, viendo cómo muchos de mis amigos y compañeros establecían su vida con un matrimonio, una casa o en fin, un proyecto de vida ya concreto, mientras que yo me veía soñando en las nubes.


Quiero en este momento recordar especialmente el año pasado, el 2008. Sacrificios a granel, presiones laborales, académicas, personales y futuras. Hace un año por estas fechas, yo la verdad no creía que fuera posible salir de Costa Rica para vivir esta aventura, simplemente porque todo se vislumbraba en contra.


Hubo mucho sufrimiento, pero éste fue productivo. No fue el tipo de amargura que te hace perder la confianza en vos mismo, no, se trató de una angustia que te hace crecer, madurar y darte cuenta que si en la vida querés algo, tenés que luchar por eso, y que esa lucha cuesta lágrimas, muchas lágrimas, pero también cóleras, desánimos y atrasos. Con todo en contra, incluso Dios me prometió, también hace casi un año, lo que hoy vivo. Él me dijo en mi corazón, cuando ni yo mismo me lo creía “Pablo, SI, vas a ir a Francia, pero dejame a MI encargarme de todo. Yo se lo que hago”


Y luego, con la ayuda y la oración invaluable de mis grandes amigas, mis ocho ángeles de hábito gris, blanco, negro y rojo, se dio mi salida de Costa Rica. Francamente, cuando ya estaba en el avión yo mismo me cuestionaba si no se trataba todo esto de un capricho mío o de un exceso de poco raciocinio… los ahorros de tres años, fácilmente “perdidos” en 6 meses en la antigua Galia romana, mientras que en Costa Rica eso sería fácilmente traducible en una compra que me permitiera establecerme en mi vida, tal como lo dije antes. Cerré los ojos y dije “¡Dios, si me llevás, espero que sepás bien lo que hacés!”


Una vez en suelo europeo, seguí con mis dudas. El inicio no fue fácil. Costó un mundo relacionarme con la gente (los franceses de regiones frías, como Grenoble, tienen fama de no ser muy acogedores). Vivir el crudo invierno en una casa con dos señores mayores, de culturas diferentes, significó sin duda otro obstáculo: adaptarme, tener paciencia, pedirle a Dios para controlar mi carácter a pesar de algunos (pocos) comentarios un poco tontos que recibí. Sentir la frivolidad aún de gente de la misma Iglesia, aunque hay que ser justos y decir que encontré verdaderos ángeles que me ayudaron a sentirme menos solo y a darme ánimo para seguir adelante… y curiosamente estas almas las hallé dentro y fuera de la fe. Dios se mueve de formas bastantes singulares.


Tres veces el pasaporte perdido, una vez la tarjeta de débito (con un doloroso robo de 150 euros incluido), dos carreras para coger el bus después de una noche de salsa, otro susto por dejar sin calefacción la casa debido a un error involuntario, entre otras anécdotas, le pusieron “sazón” a la locura francesa.


Finalmente llegaron los dichosos concursos. “A lo que vinimos”, me dije. El primero fue “en casa”, en Grenoble, con un examen en el que difícilmente el francés promedio podría tener una calificación respetable, pues se trataba de preguntas netamente específicas, como el nombre del presidente del Partido Republicano en Estados Unidos, el creador del Pata-Pata o la explicación de un exoplaneta.


Al instante me dí cuenta que si todos los concursos para maestría eran así, mi fracaso estaba simplemente asegurado. Además, eran 20 cupos para 247 personas… ¡así imposible! Aún así, no desistí de la idea y en Marsella tuve una entrevista una semana después; esta vez la experiencia fue más positiva.


Finalmente, el último concurso: Estrasburgo, con dos auditorios llenos de gente (calculo que éramos unos 700 candidatos) y yo extranjero… y de nuevo, enfrentar preguntas duras sobre cultura general y conocimientos de actualidad francesa, que por contexto, no tenía. La esperanza estaba casi perdida cuando Dios me ilumina al final de la última prueba a preguntar si había la posibilidad de tener cupos para extranjeros específicamente. En un principio se me dice que no, luego se cambia la opinión y se me asegura que se me va a tomar en cuenta mi examen y mis documentos por aparte. “Algo es algo” me dije, con al menos una leve, muy leve esperanza.


Y luego, de la esperanza al esperar. Evidentemente Grenoble rechaza mi candidatura. Nada que me sorprenda, me hubiese extrañado que fuera al revés. Marsella, donde tenía más puestas las esperanzas debido a que la admisión era por medio de documentos, me dice que espere… hasta el día de hoy. ¿Y Estrasburgo? Estrasburgo me escribe 5 minutos después de la respuesta marsellesa para decirme que vaya, que quieren hablar conmigo “¿qué puedo perder?” pensé luego de la decepción de no ser inmediatamente elegido en la ciudad puerto más importante de Francia.


Después de mandar otros dos tomos de documentos a La Sorbona y a la Universidad Paris 8, me vine este martes 30 de junio a esta ciudad fronteriza con Alemania, honestamente con poca fe. Y el 1 de julio, día que pasará a mi historia personal como uno de los más importantes de mi vida, tuve dos entrevistas, cuando se suponía que era solo una. La conversación fue dura, con el director y la subdirectora de, la que entiendo, es una de las escuelas de periodismo más importantes de Francia.


Se me hicieron muchos cuestionamientos sobre mi redacción, mi estilo, mi proyecto de vida… ¡mi francés! Me prometen una respuesta antes de las 6 de la tarde. Salgo del edificio, tomo el tranvía y justo cuando entro, me llaman para que regrese a las 5p.m. porque quieren hablar conmigo de nuevo.


Solo Dios sabe cómo me sentía… y lo primero y único que se me ocurrió fue ir a la hermosa y gótica catedral de Estrasburgo, pero ya no a ver su arquitectura o su reloj astronómico… no. A arrodillarme frente al Santísimo a hacer una de las oraciones más honestas que he hecho. A decirle a Dios: “Señor, vos sabés bien todos los sacrificios que he hecho, sabés cómo he querido esto, conocés muy bien mis objetivos y deseos… pero yo ya me cansé de luchar contra vos. Si no querés que me quede aquí y querés que vuelva a Costa Rica, entonces mostrame el camino y decime qué deseás de mí. Pero si realmente querés que me quede, pues dame una señal en este momento, porque yo ya no puedo más. Así que ahí está mi corazón y sea cual sea tu decisión, yo la voy a amar y me voy a abandonar en tus manos". Y simplemente como dato curioso, vuelvo a ver a mi izquierda y ahí estaba, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, patrona de los Redentoristas, congregación que formó mi fe.


4:30pm. Me voy por segunda vez a la Universidad Robert Schuman. En mi mente se pasaban un montón de cosas que me podrían decir, desde las más positivas como “hemos decidido admitirlo” hasta “lo lamentamos pero queríamos darle esta noticia en persona y no por teléfono… pero preferimos no aceptarlo en nuestra institución”. Al final, ni una ni la otra. La pregunta fue sobre mi dominio preferido en periodismo. Y fui honesto y dije que prensa escrita, que la televisión nunca ha sido lo mío, que la imagen nunca me ha gustado y que la radio… pues tampoco es la gran cosa. ¡Respuesta errónea!, me deja entrever el director de la carrera… “creemos que por sus características a usted le serviría más cursar la parte televisiva, pero no podemos obligarlo a hacer otra cosa que usted no quiere… En ese momento me dí cuenta que, o cambiaba el discurso y empezaba a valorar la televisión como una opción real para el master, o simplemente me quedaba afuera del negocio”.


Entonces, decidí volver sobre mis pasos y comenzar a hablar de mi débil formación en periodismo televisivo en la UCR, de la forma tan artificial, ligera y desagradable de hacer televisión en Costa Rica en los últimos años y de la necesidad de diversificar mis conocimientos mediáticos para aplicarlos a un mundo donde la Internet resulta cada vez más un medio polivalente y requerido. Argumentos a puro Espíritu Santo, sin duda alguna, porque se me ocurrieron al instante. Al final, despedida y promesa de respuesta antes de que abordara el tren de regreso a Grenoble, el pasado jueves 2 de julio a las 10:15 am.


Pero no hubo que esperar hasta hoy. Media hora después, otra llamada de la oficina de la Universidad. “Y ahora qué me querrán preguntar” me dije. Pero no, ya no eran más preguntas sobre mis capacidades o posibilidades. Me hicieron la pregunta más agradable de mis últimos años “queremos saber si usted está dispuesto a empezar nuestra formación de maestría en nuestra universidad…” Después de un simple “oui, merci!” no sabía qué hacer… si pegar gritos, si salir corriendo por la calle… 7 años concentrados en un solo momento, ¡no se si saben lo que es eso! Quería volverme loco, pero tenía que decirlo en español. A lo único que atiné fue a llamar a Sofía, mi ex compañera de carrera de la UCR que vive en París para contarle. Luego la obligatoria y aún más satisfactoria llamada desde mi celular a mi casa, para hablar con mi hermosa madre y resumirle la buena noticia en 53 segundos.


Y después locura, agradecimiento a Dios, fiesta y mensajitos de texto que iban y venían y un Pablo que veía a su alrededor la que posiblemente se convertirá en mi nueva ciudad por los próximos dos años a partir de setiembre… y todavía no se lo creía.


Pocas veces me pasa, pero me siento orgulloso de mí mismo. Nunca he sido una persona que se tire para arriba solito, no me gusta hacerlo y no me gusta las personas que lo hacen. Pero creo que esta vez, por una vez en la vida, merezco sentirme satisfecho de haber conseguido un proyecto del que muchos (incluso mi bella madre) dudaron, cosa que agradecí porque eso me retó a mí mismo para conseguir el objetivo. Igual vale el agradecimiento para mi querido papá, quien fue el primero que creyó en mí, nunca vaciló. Y recuerdos, y más recuerdos.


En fin, toda una experiencia, todo un reto, toda una aventura, todo un sueño… hecho realidad. Demasiados riesgos, demasiada inversión de tiempo y de dinero, demasiado en juego… y de un momento a otro simplemente todo fue realidad. Un 1° de julio para no olvidar.

jueves, 1 de enero de 2009

Llegó el 2009

Y aquí estoy, otra vez, un 1 de enero en la madrugada, esta vez a las 3:50 a.m., haciendo mi ya tradicional reseña que con esta cumple su cuarta versión. Y nada más empezando, pese a que en la edición 2008 dije que no sabía dónde iba a estar escribiendo estas líneas que les comparto, les respondo como todos ustedes saben que me encuentro frente al mismo monitor y con los dedos puestos en el mismo teclado que hace 366 días.

Antes de entrarle al 2009, me gustaría hacer un resumen de este 2008, que no fue tan tan malo como el 2007, ¿o será que aprendí a agarrarle "el toque"? Primero que todo hubo sus altas y sus bajas, aunque debo decir que el año cerró hacia la alta (contrastando con la economía internacional y su ya famosa y globalizada crisis financiera). Y definitivamente, si alguna enseñanza le saqué a este año que culmina, esta viene directamente de Dios y Su gran providencia y misericordia.

Hubo dos momentos especialmente amargos: el despido de mi anterior trabajo de cuyo nombre me reservo y del otro me reservo no solo el nombre sino también el acontecimiento en general, aunque si me conocen al menos medianamente ya sabrán cuál es. Ambos me golpearon mucho, principalmente desde julio para acá y me dejaron malherido. Pero en el momento justo, Dios, que siempre tiene las cosas bajo control aunque a uno le parezca que están en el caos perfecto, intervino y me eseñó a confiar que es Él quien me sostiene y no mis propias fuerzas. Créanme que aprender eso fue todo un reto y una escuela, pero al final lo pude lograr y ahora confío más en Él y menos en mí.

Sobre las cosas "bonitas", ambas se presentaron al final del año: la prácticamente lista tesis y el virtual - real viaje a Francia han sido los dos factores que más incidieron en que este 2009, aunque para lograr su estado actual, el cual comentaré más adelante, fue necesario pasar por bastante sufrimiento, pleitos y luchas.

En cuanto a situación política, económica y social, yo diría que este fue un "año muerto". Si hace un año hubiese tenido una bola de cristal para adivinar lo que pasaría en el 2008, la verdad hubiera salido muy decepcionado. Díganme ustedes mismos ¿qué ha pasado en Tiquicia? Muy poco. De hecho me atrevería a decir que nada. Los mismos problemas, los mismos retos, y el mismo gobierno aunque con nuevos chorizos descubiertos, los mismos precandidatos que uno atinaba que estarían, y el mismo pueblo inerte y confiado esperando a que algo lo despierte. La cosa sigue igual y tampoco me pongo muy optimista para que las varas mejoren en este lapso de tiempo que hoy comenzamos: más María José u otros shows mediáticos sin sentido, más fútbol y fracasos, más políticos mentirosos haciéndole creer al pueblo que son su salvación, su "capitan" y más gente pobre y distancia entre los que tienen más y menos.

A escala internacional, creo que sin duda LA NOTICIA fue la elección de Barak Obama como el nuevo presidente de Estados Unidos (me comí semejante acontecimiento en este blog, algo iba a escribir pero por andar estresado en otras varas no lo hice). Creo que de una u otra forma, todos le tenemos fe al negrito para que traiga algo positivo a esta aldea mundial tan devastada por el neoliberalismo y por las empresas libertinas que indican a los estados qué hacer. A Obama le creemos porque el cambio que representa es muy radical, porque se acabó el mentiroso de Bush y sus secuaces republicanos, porque el hecho de que sea minoría debería motivarlo a proteger a los más débiles, y en fin, porque parece que inicia un período de cambio geopolítico en el mundo, y de conciencia en las sociedades de las naciones desarrolladas.

El resto igual. Más muertos en Irak, más muertos en Afghanistán, más muertos en Tierra Santa. Chávez igual de bocón (ahora que menciono esto, un poquito menos desde que bajó el precio del petróleo). El mundo sigue feliz su caminata a ojos cerrados rumbo al precipicio del calentamiento global y a mí la tal profecía maya de que esto se acaba en el 2012 ya no me suena tan despreciable jeje. La crisis se ha apoderado de las grandes corporaciones (nadie las tiene de corruptas) y el capitalismo recuerda, una vez más, que el liberalismo solo le va a dejar hoyos y problemas, que el Estado debe intervenir y en suma, que como buen sistema humano falla y fallará.

Sobre el 2009 es poco lo que se puede afirmar con certeza, aunque personalmente ya pinta bien. Espero que no pase Enero sin que yo haya ya defendido mi ya majadera tesis y sin que esté debidamente instalado en Francia. Esto último especialmente me tiene muy contento porque es un proyecto de al menos 10 años, el cual se fue cuajando hasta hace relativamente pocos meses. No voy a pasear, eso es algo que tengo claro. Voy a esforzarme al máximo para quedarme en Francia sacando una maestría, ya sea esta en periodismo o en ciencias políticas (esto todavía está por verse). Si la pego, serán dos años más y el próximo comentario de esta índole, el del 1° de enero del 2010 lo haré desde algún lugar de Francia. Si no, ya veremos, no voy a tirar la toalla tan fácilmente.

El 2009 pinta difícil para mis familias. La enfermedad tocó la puerta durante este año que pasó y ya tiene 5 enfermos de considerar, uno de ellos con un mal bastante serio. Otro reto que se presentó. Espero que Dios dé la sabiduría y paz para enfrentar lo que haya que enfrentar. Incluso me preocupa algo la propia salud de mi papá pero confío en que no será más que un susto. En fin, este año será tan duro como ilusorio. Espero que este año marque el fin de mi gran interrogante de vida y a la altura de julio o agosto yo pueda saber qué será de mi vida en los próximos años. Ya veremos.

Para el país, como ya dije, igual. No le veo por dónde esto vaya a mejorar y más bien, un amigo que estimo mucho me envió hoy un mensajito al celular diciéndome "bueno, a partir de hoy ya es una realidad". Ante mi obvio "¿qué cosa?" él responde "el TLC". Vaya forma cagona de iniciar el 2009, pero bueno, esperemos que el Negrito tenga compasión y cambie o se vuele por completo este engendro del mismo sistema económico que tiene al borde del colapso muchas empresas y compañías con la crisis financiera más brava desde la famosa de 1929.

Creo que es todo por ahora. Ya se que no fue un comentario tan apasionado como otros que he hecho, pero la verdad es que siento que no es momento de apasionarme mucho. Es momento de terminar lo que falta por terminar y de preparar lo que urge preparar. Enero inicia con dos retos claros: dejar lista la tesis y el viaje a Europa. A eso hay que hacerle frente. Y como propósito de año, esta vez el blog no va a quedar tan desatendido. El 2008 destacó por ser el año de menos posts porque fue un año que me tuvo al filo de la navaja en muchas cosas. Sospecho que Francia dará suficiente material para tenerlo más actualizado.

Bendiciones a todos y que nuestros proyectos se concreten de acuerdo con Sus designios.

Amén. Bienvenido el tan esperado 2009!

domingo, 12 de octubre de 2008

De la crisis, María José y otras yerbas

"Este es un pueblo domesticado"
José Figueres Ferrer, expresidente de Costa Rica


Alguna gente podría no entender que el tema de la crisis tiene relación con el suceso de nuestra compatriota María José en el Latin American Idol que acaba de concluir en Argentina. De hecho, creo que la mayor parte de nuestro pueblo podría ignorar este ligamen por una razón muy simple: para ellos la crisis no existe.

A mí Costa Rica me da miedo. Realmente que sí. La gente aquí vive como si esto fuera un fiestón sin fin, como si fuéramos inmunes a los peligros financieros, como si por más decisiones tontas que tomáramos, las cosas igual se resolvieran como por arte de magia. Bendito Dios y la Negrita, nos hemos salvado de huracanes, mayores desastres en terremotos, volcanes, sequías y crisis financieras fuertes. Pero esto no quiere decir que así vaya a ser siempre.

El tico tiene un orgullo por su statu qúo que nos ha ganado la fama de ser "los argentinos de Centroamérica". Con el cuento de los "igualiticos" seguimos creyendo que aquí no hay pobreza, que la pobreza viene de afuera (especialmente de Nicaragua). Tanta es la xenofobia que aseguramos que el desempleo es producto de los hermanos del norte que vienen a quitarnos campo, las enfermedades también las traen los extranjeros y ni qué decir de la violencia social, de la cual los costarricenses somos "meras víctimas".

En suma, Costa Rica vendría siendo algo así como El Edén perdido, como el paraíso hecho realidad en la tierra de no ser por gente de otros países que nos "joden" con sus incivilizadas prácticas. Así hemos vivido durante años, pese a que la pobreza aumenta (apostaría a que, contrario a lo que indican las cifras oficiales, llega al 25%) y el índice que mide la desigualdad también, podemos darnos los lujos de desperdiciar la plata yéndonos de fiesta cada vez que podemos, haciendo donaciónes a Teletón, pagando platales para conciertos o partidos de fútbol o dándonos una escapadita al año a algún hotel de playa aunque nos enjaranemos los 24 meses siguientes.

Y ni hablar del tema de las tarjetas de crédito y las compras de carros en la Expoauto que se hace todos los años como en Febrero (vehículos que por cierto muchos tendrán que devolver a final de año por el tema de los intereses en dólares). Aquí la gente todos los diciembres se llena la boca hablando de la famosa "Cuesta de Enero", pero lo cierto es que Palmares, Santa Cruz y Carrizal siempre está a reventar.

En fin, todo esto me sirve de introducción para plantear la situación que acabamos de vivir. La "Mariamanía" atacó furibundamente, los medios también y el gobierno, como siempre lo hace, se valió del tema para rescatar su alicaída imagen y encaramarse en el tren de la victoria. Todo el mundo se vio influido por la chiquilla de 18 años de Barva de Heredia a la cual le pidieron despeinarse y enseñar más de lo que debía. Al final, la mocosa, que pasó de ser una más a ser una de las finalistas, se hechó a la mayor parte del pueblo a la bolsa y los votos con un costo cercano al dólar por mensaje de texto, empezaron a aflorar como si fueran huecos en nuestras carreteras.

María José pasó así a posicionarse como la figura número uno del país. Un país que siempre ha tenido falta de ídolos, vio en ella, una chavala común y corriente, a una potencial estrella que permitiría volver a colocar el nombre de Costa Rica en alto, en la disciplina que fuera. La bronca es que la Sele no despega (difícilmente lo hará), Nery Brenes fue flor de un día para los medios pese a ubicarse en las olimpiadas como el 10 del mundo, en la clase política nadie confía, la Iglesia sigue manteniéndose al margen de muchos temas y no hay algún asunto que permita asomar la cara con orgullo para "rajar" con algo.

Como decía antes, los mensajes comenzaron a aflorar como piedreros en Chepe a las 11 pm. Y por otra parte, algunos cuantos grados más en la latitud norte, Wall Street y los bancos de inversión la empezaban a ver fea, producto de la especulación provocada por las teorías ultraliberales del libre mercado y la no intervención estatal... La historia nos dio la razón a los del NO, ¿se acuerdan?

Pero bueno, el tema es que mientras que los gringos la estaban viendo fea, los europeos se empezaban a contagiar y la bolsa de Nueva York llegaba a sus registros históricos más bajos, aquí lo que importaba era que sacáramos plata de donde se pudiera para que María José no perdiera contra la pana Margarita y que Costa Rica lograra un triunfo más en algo.

El tico no se ha percatado todavía que la crisis financiera es una especie de tsunami o maremoto que puede azotarnos si no tomamos medidas de precaución. Y si una de estas medidas es gastar plata enviando mensajes a una transnacional gigantesca del entretenimiento como es la Sony, pues ya nos podemos imaginar los destrozos que se vendrán dentro de poco.

El limitado criterio que tienen los costarricenses proviene de tres factores muy conocidos y que se han utilizado a lo largo de la historia para manipular las masas. Estos son:
  1. Un gobierno manipulador
  2. Bombardeo desde los medios de comunicación.
  3. Una población acrítica y poco acostumbrada a cuestionarse cosas.
Ese tríptico ha logrado poner presidentes, discimular eventos penosos y hasta aprobar tratados de libre comercio que a todas luces son inconvenientes para el país... Y casi logra hacer que María José ganara, de no ser porque los panameños regalaron más dinero todavía e hicieron a su compatriota la reina de un concurso que las mismas periodistas argentinas desconocían, según un pequeño sondeo que hice en Panamá en un evento de Nokia la semana antepasada.

Qué país tan tercermundista somos! En lugar de empezar a presionar porque se nos diga la verdad en muchos temas, de forzar a que la Unidad Social Cristiana desaparezca después del cinismo de eliminarle cualquier traba a Calderón para que se lance a la candidatura pese a los fuertes cuestionamientos de corrupción, de empezar a reclamar un sistema educativo que le enseñe a los niños a pensar y no a memorizar, y en fin, de luchar por una sociedad más justa y equitativa que impida a la violencia crecer, donde las personas podamos tener posibilidades para luchar y la riqueza no se quede estancada en la parte de arriba del embudo.

María José puede cantar muy bonito, no digo que no. Que sea una gran artista, eso está por verse, pero aparentemente talento no le falta y no es ella lo que me molesta, sino que en tiempos de crisis, en tiempos en los que cabría replantearse el modo de vida que llevamos, nuestras prioridades y consecuencias de decisiones, resulta que es más fácil entregar el dinero a transnacionales que aprovecharlo en nuestra propia economía la cual puede ser muy vulnerable dentro de no mucho tiempo.

Para verdades el tiempo. Ya lo mencionaba don Pepe Figueres en su famosa frase: "En Costa Rica no hay escándalo que dure tres días" y la otra por la que es famoso: "este es un pueblo domesticado"... cuánta razón don Pepe, cuánta razón!

lunes, 6 de octubre de 2008

Un año...

Imposible dejar pasar esta fecha. Tantas cosas he podido comentar en este blog tan desatendido que tengo, pero la verdad por falta de tiempo o de ganas (principalmente la segunda) no lo he hecho. Pero es imposible, hoy es 7 de octubre, un día que difícilmente olvidaremos miles y miles de costarricenses.

Hace un año perdimos a Costa Rica, no solo el Referendum. No se me olvidará cuántas loqueras hicimos, cuántos esfuerzos, cuántos debates improvisados, cuánta campaña para lograr un país mejor, un país que casi conseguimos... pero se fracasó.

Para el medio día yo ya había ocupado mi puesto de batalla en una de las últimas mesas de votación de la Escuela Juan Rafael Meoño. No podíamos perder. Las últimas encuestas nos daban ventaja y a pesar de la sucia campaña que ciertos medios orquestaron (incluída la fatídica entrevista del odiado Alberto Padilla en CNN el día anterior), tenía confianza en que mi pueblo sacaría la tarea a última hora, como ha sido la tradición. Evidentemente me equivoqué.

Conforme pasaron las horas la angustia se fue centrando en aquella caja de cartón que estaba sobre la humilde mesa. Papeletas y papeletas iban depositándose, con la gran incógnita de cuál sería el resultado hasta el momento.

Llegadas las 6 pm, la emoción era casi desbordante. Ganaríamos? Perderíamos? El conteo inició. Uno a uno, cada voto iba dándonos una ventaja impresionante. La lógica se imponía. Sin embargo, oh desconsuelo, las cosas empezaron a cambiar de un momento a otro y la casilla que se encontraba abajo de la palabra Sí empezaba a marcarse más que la de la par. Al final, no recuerdo bien el resultado, pero la diferencia por la que perdimos fue alrededor de 50 votos.

Salí con la esperanza de que alguien me dijera que mi mesa había sido la excepción a la regla, pero con solo abrir la puerta, un horrible sentimiento me sobrecogió. Los dirigentes del No, sentados en una banca me volvían a ver buscando una esperanza que no les podía dar. A fuera, los pobres (literalmente) que llevanban puesta una camiseta del Sí festejaban un triunfo que posiblemente nunca llegarán a comprender. Habíamos perdido todo el centro de votación.

Lo demás fue quizá comparable a "La Noche Triste" de Cortez. Me devolví para mi casa casi con la certeza de que Alajuela centro le había dado la espalda a la patria. Al llegar a mi hogar, frente al televisor, me dí cuenta que no solo Alajuela, la otrora tierra de héroes defensores de la patria como Gregorio José Ramírez o el mismo soldado Juan, se había entregado: San José, Heredia y Cartago hicieron lo mismo. Qué sufriemiento saber que los guanacastecos, los mismos que a la postre le dieron la victoria a Arias en las reñidas elecciones del 5 de febrero del 2006, habían cambiado su parecer y, junto con los puntarenenses, prefirieron declinar el tratado. Pero ya era tarde, la suerte estaba echada, al igual que mis primeras lágrimas.

Luego sobrevino la desolación, el "qué vendrá?" y una decepción total de mi país, o al menos, de aquellos que pudiendo cambiar la historia no lo hicieron, que con todo y memorando, prefirieron dar la razón a la estirpe que ha hecho crecer la desigualdad y que es capaz de vender su alma al diablo. En fin, vino el "Mea Culpa" a Don Juanito que pasó por algunas computadoras de este país y una noche digna de ubicarse entre las más negras de la historia patria.

Y oh naturaleza! Sobrevinieron unos 15 días de lluvia serena pero constante. El país estuvo en duelo también, por más animista que esto suene. Los del 48,3% buscábamos explicaciones pero no las encontramos por ningún lado. Y la pregunta del ¿y ahora qué hacemos? nunca fue contestada.

Un año después, el maldito TLC sigue sin aprobarse. Ahora resulta que para lograrlo antes de que papá USA nos regañe después de darnos tres oportunidades para su aprobación, es necesario olvidarnos que existen los indígenas y vender sus derechos intelectuales al mejor postor. El ICE está cerca de ser una reliquia de museo, el INS de regalarse a los mercenarios que han huído con sus fortunas luego de desastres naturales, la CCSS en la expectativa de si podrá continuar financiando medicamentos originales y el mercado internacional nos da la razón: no puede haber comercio sin control, sin humanidad. Wall Street empieza a sentenciar a sus empresas, a otras las salvan para evitar un efecto dominó que podría empezar a traerse abajo el sistema económico que ha provocado las desigualdades más terribles de la época moderna, y el mundo clamando por más justicia, más alimento y menos petróleo.

No me arrepiento ni me arrepentiré nunca de la lucha que dimos quienes estuvimos de este lado. Realmente fue heroica. Podremos narrar a nuestros hijos, pese al país no tan bonito que tendrán, que hicimos todo lo posible por evitarles una sociedad que será más desigual e injusta, donde el pez grande se come al pequeño de forma legitimada y justificada.

Modificando la famosa frase, puedo decir que "cada país merece los tratados económicos que aprueba". Pero la esperanza, esa que nos mantiene vivos, no perece. Este servidor cree realmente que el futuro puede cambiar las cosas. Que Dios así lo quiera...

martes, 1 de enero de 2008

Sigamos con la tradición...

Ya se me ha hecho costumbre esto de escribir un breve pensamiento en los albores de cada año. Empecé creo que el 1° de enero del 2006 y este año, no será la excepción. Son las 4:56 am del 1° de enero del 2008, y la verdad, este año comenzó prometedor, porque es el primero que lo pasé en familia, y después pachangueando (me fui de baile y regresé hace como 40 minutos). Ustedes saben que no me gusta escribir a cada rato, si no tengo algo más o menos interesante o inspirado que contarles... y siempre he creído que estos momentos son los más apropiados para poder contar historias a lo largo del año. FELIZ 2008!.

Qué puedo decir? Gracias a Dios se terminó el 2007, con todos y mis fracasos de proyectos personales dentro del mismo. La verdad, tampoco puedo ser malagradecido: mi salud estuvo bien, mi familia bien también, con mi novia, pese a que hubo un cierto "break" desde finales de enero hasta principios de mayo, las cosas se solucionaron y ahora la relación está más fuerte que nunca. El brete en la Curia me dejó buenas experiencias, no necesariamente profesionales, pero sí humanas; y sobre todo, un cierto ahorrillo que podría ser el encargado de catapultarme (a ver si este año) a mi ansiada meta de Francia y sus oportunidades... solo Dios sabrá.

Sin embargo, también hay que señalar que de todos los objetivos propuestos en el 2007, ninguno se cumplió. Repaso uno por uno:

  1. La derrota en el referéndum: mi pueblo es cabezón. Se luchó hasta el final (uds, mis queridos visitantes y amigos, fueron testigos de mi necesidad y hasta abuso con el tema, que al menos para mí, fue trascendental). La aprobación del TLC con los gringos por una diferencia de 50 mil votos de mis queridos compatriotas me socavó el ánimo. Realmente, ese 7 de octubre en la noche, lloré como hace mucho tiempo no lo hacía. Hoy, cuando recuerdo el tema, que dicho sea de paso lo he tratado de evitar desde ese entonces, siento la misma decepción de esa noche, aunque un poco de resignación mezclado con la satisfacción de haber dado una lucha intensa, y al final, un cierto sentimiento de venganza, que se traduce en "este pueblo se merece los tratados que aprueba". Aun así, Dios es grande con Costa Rica, y al parecer, otro referéndum podría ser posible en octubre, que de ganarse, mandaría el TLC al carajo, siempre y cuando las dos leyes complementarias que se votarían no estén aprobadas para octubre (o antes?) habrá que ver qué sucede. El sabor es agridulce, será necesario esperar 10 meses más para saber cómo se define el paladar nacionalista.
  2. La tesis parece tortuga: mi tesis de licenciatura, que yo pensé que para este momento estaría ya defendida y en los estantes de la Biblioteca Tinoco en la UCR, se encuentra apenas en su primera fase de investigación y sin tener el anteproyecto aprobado. Lo triste, pero cierto, es que una combinación de factores, entre cierta irresponsabilidad compartida entre mi compañera de tesis y yo, junto con otros profesores que nos dejaron esperando para saber si nos ayudarían con nuestro trabajo, y finalmente, el equipo que nos "asesora", aunado a la burrocracia (sí, con doble R) del aparato universitario, hicieron este sueño imposible. Empero, al igual que el asunto del TLC, el año cerró bien: nosotros, los autores de la tesis, nos pusimos las pilas y ya estamos trabajando en el primer capítulo. Además, corregimos los errores que produjeron el rechazo de nuestro anteproyecto y tenemos la esperanza de que lo aprobarán "con reservas". Ahora solo queda que nuestro equipo asesor, y en lo particular, nuestro director de tesis, se ponga las pilas para darle más rápido a esto y lograr defenderla antes de principios de marzo (a mí me suena a imposible, pero ya veremos).
  3. Dos fracasos con el DELF: el Diplôme pour l'Étudiant de Langue Française (creo que eso significan las siglas) se me negó dos veces este año: una durante el experimento que hice para saber cómo era, en junio, y la última, que fue la que más dolió, en noviembre. Lo curioso es que en lo que fallé en junio, salí re bien en noviembre, pero en este último me puse nervioso en la parte oral, así que pasé de una nota de 12 sobre 25 en el oral del primero a otra de 4 sobre 25 en la segunda prueba. Si hubiese tenido la primera nota, ya tendría el título en mis manos, pero bueno... este año que empieza, tengo la firme intención de lograr obteter el DELF y/o poder ir a Francia a terminar de perfeccionar mi francés. Solo espero que se me dé, porque es algo que realmente me urge si quiero lograr lo que me he propuesto en la vida desde hace tiempo. Para coronar con una cereza el pastel, fui rechazado en el programa de asistencia de español en Francia (aunque ya me lo suponía), mandando esa opción al carajo y comenzando a buscar otra... ya veremos si el comentario del 1 de enero del 2009 lo hago en alguna compu del país galo... ya veremos.

En fin, esas fueron las tres cosas de las que me quejo. Sí, ya se que no es nada grave y que todo en la vida se puede recuperar y que hay gente que la ha pasado mucho peor, pero en mi egoísta y autosuficiente vida de 24 años, esos son duros golpes que no son fáciles de asimilar. Para agregar algo más, profesionalmente estoy estancado hasta tanto no termine mi tesis, así que estoy sin plata ni posibilidades de que me vean, algo que en periodismo se puede pagar con años de chupar rueda.

Qué decir? Veo el 2008 con mucho optimismo... será que el 2007 fue tan mediocre, que creo que este año que inicia dará nuevos chances de ser mejor y de, ahora sí, cumplir mis proyectos. Eso solo Dios lo sabrá. Solo espero, que para cada uno de nosotros Él nos de la paciencia suficiente pasa saber afrontar los obstáculos que se nos van a ir poniendo y que todo lo podamos manejar. Un año nuevo es hermoso, son páginas en blanco listas para ser escritas (me acuerda el chiste de Mafalda con Felipe), y bueno, para todos deben significar nuevas oportunidades de mejorar.

Que Dios nos bendiga en estos nuevos 366 días de vida (porque será bisiesto). Pura vida y gracias por las buenas intenciones de todos.

lunes, 29 de octubre de 2007

Justicia para Mons. Romero!!!!

Bueno, en todo lado se "cuecen habas"... Y por si ustedes no lo saben, en este momento, el gobierno Salvadoreño está negociando con el Arzobispo de El Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, una salid "pacífica" al tema del muy venerado y ya santo popular, Monseñor Oscar Arnulfo Romero.

Todo parecería muy bien de no ser que la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos (CIDH) aconsejó a la Iglesia llevar este crimen hasta sus últimas consecuencias, hacer que el Estado salvadoreño acepte su responsabilidad, retribuir alguna cifra económica a los familiares de Monseñor Romero y sanar una herida histórica que este pueblo tiene.

La cosa es que Monseñor Sáenz Lacalle se está haciendo el "maje" y está negociando el asunto con el gobierno, pese a que ya muchos sectores, incluyendo el propio CIDH, se lo sacaron en cara y lo están crticando.

Así que para aumentar la protesta, a la cual me uno con todo el corazón, copio una linda carta que publicaron hoy en el diario salvadoreño Co Latino. Ahí les va:

Carta al Arzobispo Sáenz Lacalle

Dagoberto Gutiérrez


No se imagina don Fernando las ondas sucesivas de preocupación que ha provocado su comunicado del 11 de octubre porque, como usted sabrá muy bien, todo lo que tiene que ver con Monseñor Oscar Arnulfo Romero es muy íntimo al pueblo salvadoreño y por muy cercano que sea a la Iglesia Católica esta, la Iglesia, no parece estar en condiciones de asumir a estas alturas la representación única o la voz en lo relacionado a Monseñor Romero.

Mire como son las cosas, porque Monseñor Romero apoyándose, en la doctrina social de la iglesia encontró el camino, difícil, azaroso y sangriento, para ser como Jesús y lo encontró, tomando de su pueblo el aliento vital para ello.

El asesinato de Monseñor, como usted sabe, fue un repudiable crimen que salpica y salpicara con esa sangre a sus asesinos y no hay fuerza en este mundo que libere de responsabilidad a los autores, como usted sabe bien, señor Arzobispo, la impunidad es el otro rostro de la corrupción; pero requiere de respaldo estructural fundado y siendo cierto que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos aseguró, en Abril del 2000, que el Estado de El Salvador era el responsable de la muerte de monseñor Romero, a siete años de distancia nos encontramos con un incumplimiento estatal de las recomendaciones que esa comisión le estableció.

Entre estas recomendaciones esta la de investigar, juzgar y condenar a los responsables del crimen, la de repara el dolor y los daños ocasionados por el asesinato en la familia, la Iglesia y la sociedad salvadoreña, recomendó asimismo eliminar la Ley de Amnistía.

Siendo esto tan claro resulta razonable el sobresalto social producido por su comunicado porque cuando usted habla de un proceso de diálogo con el gobierno y d e grupos de negociadores, resulta incongruente este afán negociador con lo contundente de las recomendaciones de la Comisión Interamericana.

He sabido públicamente de la destitución del abogado David Morales que llevaba el caso por tutela legal, esta destitución resulta incongruente con la justicia en el caso de Monseñor Romero porque, es necesario decir, que Monseñor Romero no es negociable ni dialogab le y ni la Iglesia ni sus jerarcas pueden, legítimamente, hacer nada diferente a la justicia y a la verdad en este caso paradigmático y es públicamente sabido que el abogado Morales siempre exigió esa justicia y esa verdad.

Estimado Arzobispo, no son discutibles las facultades administrativas pero sí la facultad de negociar estos temas porque Monseñor Romero no es ya propiedad de la Iglesia Católica y es , a estas alturas, un Santo del Pueblo con independencia de lo que sobre este punto resuelva El Vaticano.

A esta fecha, la sociedad salvadoreña no conoce una posición suya sobre las recomendaciones de la comisión interamericana, esta resulta necesaria, y lo es más aun cuando su comunicado aparece solo un día después de la reunión del 10 de octubre en Washington, de modo que desconocemos el contenido de sus negociaciones, los términos de la misma, su agenda, los negociadores y los propósitos; por eso, cuando usted comunica esa negociación secreta aumentan los pálpitos de la ética social mínima del país.

Usted se lamenta que la posición del arzobispado de El salvador no haya sido debidamente transmitida en la reunión del 10 de octubre y esto hace aumentar el sobres alto porque Tutela Legal siempre ha exigido la justicia en este caso y sino es esta la posición del arzobispado, es necesario, venerable arzobispo, que usted nos las diga de una sola vez.

Usted afirma que la memoria de Monseñor Romero exige respeto, paciencia responsabilidad y compromiso de trabajar por la paz ; pero resulta ser un escándalo que usted no afirme que esa memoria exige, sobre todo justicia y verdad porque luego de más de 25 años de evasivas no parece ser la paciencia la mejor recomendación, tenga en cuenta a Job que con toda su paciencia se tornó impaciente ante el mismo Dios.

Resulta muy oportuna su cita sobre el Complejo de Caín, cuando en Génesis 4:9 y a la pregunta de Yahvé de ¿dónde esta tu hermano Abel? Caín responde “no lo se, soy acaso e l guardián de mi hermano”

Usted sabe bien, estimado arzobispo, que toda la civilización posterior deviene de Caín y que previamente en Génesis 4:5 Yahvé actuando, como padre y no como Dios, prefirió a Abel, el dueño del ganado y no a Caín, el agricultor ,previamente, Yahvé había culpabilizado a Caín cuando le dice que el pecado estaba agazapado a las puertas de su casa.


Usted sabe bien, Don Fernando, que la condena de Caín no fue la muerte sino la expulsión del suelo y esta referencia bíblica está diciendo que Caín fue expulsado de la naturaleza hacia la cultura; justamente resulta ser la cultura el escenario de la confrontación histórica de la humanidad y, así las cosas, en el tema que nos ocupa es necesario saber a dónde está Caín en el asesinato de Monseñor Romero para saber con quiénes está negociando usted.

Es estimulante que usted busque, con su diálogo, una paz verdadera y por supuesto que usted sabe que la paz es una construcción social que para ser verdadera, ha de estar alimentada por la justicia y ésta ha de estar iluminada por la verdad de los hechos. La verdad puede ser difusa pero los hechos no lo son y éstos, respetable Arzobispo, han sido demostrados en proceso legal.

Usted relaciona con un buen juicio los males de la sociedad con la falta de cohesión social y afirma que estos males son producto de la descohesión y éste es, sin duda, una reflexión aleccionadora de su parte porque la impunidad, es un mal estructural de nuestra vida social, pero no es la sociedad la que alienta la impunidad y más bien son los sectores impunes , muy bien cohesionados, los que impiden que los hechos , como el asesinato de Monseñor Romero, sean iluminados con la luz de la verdad y sancionados con el peso de la justicia .

Es en estos términos, respetable Don Fernando, y solo en esos términos que el Arzobispado Metropolitano de San Salvador puede presentarse ante la faz del pueblo con altura eclesial, con autoridad ética y con la confianza mínima requerida en estos casos.

Usted sabe bien Arzobispo que para redimir la culpa hay que confesarla.

Pero no solamente confesarla hay que hacerse obediente a la verdad y a la justicia como lo fue Jesús y obediente a la ley, pero la de Jesús, esta ley dice que se paga lo que se debe así como Jesús pago a Dios Padre la deuda que la humanidad le debía.

Esta es la deuda que sus negociaciones pueden buscar y deben buscar y tienen que buscar. Usted sabe esto mejor que yo.


domingo, 21 de octubre de 2007

Costa Rica, el pueblo que... ¿ya no come cuento?

Hoy en la tarde me puse a pensar en ese lugar común que todos hemos usado en algún momento para "demostrar retóricamente" que nuestro pueblo es cada día más crítico y pensante: "Este pueblo ya no come cuento". Y la verdad, es que con tanto baile, tanto en la cancha como en el foro de Canal 7, con tanto ataque mediático y con tanto discurso lleno de frases bonitas e ilusiones, uno no puede hacer otra cosa que cuestionarse ese tan mencionado lema.

Lo usan los políticos cada 4 años, cuando debaten. Lo usan los dirigentes federativos cuando justifican una baja taquilla en los partidos de la "Sele". Lo usan los comerciantes cuando sus ventas de navidad a mediados de setiembre, "no calientan". Y más de un taxista lo utiliza para argumentar el por qué de sus bajas ganancias.

Yo sinceramente, sigo creyendo que este pueblo "sigue comiendo cuento". O al menos una parte de él. Lo siento, tristemente, cuando me doy cuenta que un programa como "Bailando por un sueño" (Al pueblo, pan y circo) obtiene el 51% de rating los sábados en la noche, algo por lo que Arias y un Clásico La Liga - Saprissa matarían por tener. Un espacio que no tiene otro fin más que vender publicidad a precios exhorbitantes, a costa del sufrimiento y dolor de quienes no fueron favorecidos a simple vista con la gracia de una vida digna, bajo la garantía de que medio país lo estará viendo.


Yo simplemente no concibo cómo es posible que la gente se golpee el pecho con UN caso desgarrador de la vida, e invierta dinero en un espacio que al final de cuentas, lo que busca es una mayor y mejor venta de publicidad para el canal. En fin, el sufrimiento oculto tras una pista de baile. Eso me recuerda la famosa teoría de "Usos y gratificaciones" que vemos los "comunicólogos" en Teorías de la Comunicación: todo el mundo ve/escucha/lee algún mensaje porque le produce alguna gratificación o sentimiento agradable a su vida. Y qué triste cuando esa "satisfacción" se traduce en morbo y caridad postmoderna, de esa que implica desprenderse de un poco de lo mucho que nos sobra para así sentirnos mejores seres humanos. Se nos olvida, que así como esos casos, hay miles en nuestro país y muchos más en otras zonas de América Latina, que no cuentan con "la suerte" de formar parte del argumento central de un programa donde "famosos" y soñadores sudan mañana tarde y noche para lograr cambiar "UNA" vida.

No señores, yo en lo personal, si es del caso, prefería los famosos "Sueños de navidad", que aunque "raitingueros", no necesitaban de tanta inversión en producción, set y morbo para llevarse acabo. Y al final de cuentas, contaba con la colaboración de miles y miles que no votaban por "el que baila más bonito", sino que ayudaban por el simple deseo humano de hacerlo, aunque fuera solo en Navidad.

La caridad va más allá de eso. Yo bailaría por el sueño de ver una Costa Rica libre de narcotráfico, donde los jóvenes no sean expulsados del sistema educativo, una Costa Rica con menos de un 5% de pobreza (para ser realistas), donde su clase media no tenga que preguntarse cómo le hará para llegar a fin de mes. Una patria sin idigentes (porque salieron de su alcoholismo y drogadicción, no porque alguien los mató o murieron de enfermedades), una nación con una prensa crítica, hacia la derecha e izquierda, donde las ideas se puedan expresar libremente sin el miedo de perder el trabajo por hacerlo o ganarse el desagrado eterno de quienes no comparten mi pensamiento. En fin , una Costa Rica que ya no coma cuento. Por esa Costa Rica, me "echaría" un bolero, una cumbia, un tango, y hasta un chachachá.

Y el Campeonato Nacional está cada vez más competitivo. Y Batata le viene a salvar la vida a La Liga. Y Saprissa sigue ganando en el último minuto. Y Cartaginés este año "Sí" será campeón. Herediano romperá con esa racha de 15 años sin festejar algo de verdad. El Puerto asusta... pero entrega las tapas al final. Y el resto, que se pelee a ver cómo hace para no descender o para quedar en la posición menos mala posible, con la promesa de permanecer un año más en Primera División.

Seguimos jugando en chancheras, en barriales, en canchas duras, donde los futbolistas se lesionan. Y la "Sele"? Muy bien, tiene como 9 partidos invicta (todos empatados) y no hace un solo gol porque sus delanteros no saben cómo marcar anotaciones. El mismo futbolito de siempre, donde "más de tres pases seguidos sin perder el balón se convierten en un jugadón". Pero la gente sigue viendo los partiditos, sigue (o seguimos) creyendo en que la Selección, mayor o menores, esta vez sí hará un papel decoroso, en que algún día pasaremos la famosa "Segunda Ronda" y llegaremos a Cuartos de Final. Pero los resultados siempre son los mismos: en Concacaf poseemos el privilegio de ir de tercerones, detrás de los Gringos y México, total, "nunca vamos a poder ser como ellos porque nos falta plata". Los entrenadores? El que fracasó en San Carlos es la nueva gran novedad en Santos, y el que echaron por pésimos resultados en Heredia será ahora la esperanza de un mejor futuro para Liberia. Y así pasan los años y la mediocridad se perpetúa, y seguimos soñando con gestas de Italia 90 y de los "Chaparritos de Oro", lamentándonos el gol que falló Parks contra Turquía en el 2002, y del Mundial 2006... mejor ni nos acordamos... pero pongamos el 6 o el 7, que ya va a empezar Brujas - Pérez!

Conclusión? En futbol, también seguimos comiendo cuento!

Calderón "amenaza" con lanzarse a la campaña política. Y el pueblo ignorante "amenaza" con hacerlo presidente. El descubrimiento de corrupción del 2004 ya parece lejano, y en Costa Rica, como no hay escándalo que dure 3 años (para darnos algo de crédito de evolución), cualquier cosa puede pasar. Parece que Figueres ya podrá dejar de comer queso suizo para disfrutar, de nuevo, del Tipo Turrialba de la Dos Pinos. Arias logró ser presidente reelecto pese a que bien sabía la Constitución no lo dejaba. Al final y al cabo, sus amigos en la Corte lo ayudaron. Pero de eso nadie se acuerda ya tampoco. Y para terminarla de hacer, Jesucristo Hombre - divorciado - nos viene a dar la receta para alcanzar la plenitud eterna, y muchos babosos van y se tatúan el 666 como el máximo signo de esperanza en un nuevo régimen espiritual. Y el pueblo? Bien gracias, viendo bailar a los faranduleros los sábados por la noche!

La educación no pasa de un ser. Los chiquillos siguen aprendiéndose de memoria las mismas varas que yo leía en 1992 cuando estaba en tercer grado. La conciencia crítica se escapó de clases, y producto de eso, la única esperanza de tener criterio en nuestra ciudadanía, se va por el caño. La educación no ofrece retos, sigue siendo metódica, fría, aburrida... memorística. Aunque gracias a Dios hay profesores que invitan al estudiantado a pensar, a criticar, a asumir responsabilidades, éstos son los menos, y al alumno, después de años y años de un sistema estupidizante, le parece aburrido enfrentar este sistema, que le enseña a comer cuento. Y la bronca sigue en las universidades privadas, donde en su mayoría, fabrican gente para que produzca, pero no para que piense... eso es peligroso, es para los "comunistas y troskos".

Y finalmente, pese a que nos dimos cuenta gracias a un memorando providencial lo que había detrás de los intereses del gobierno, aunque la misma "La Nación" nos dijo en el 2004 que los negociadores fueron pagados con plata de Estados Unidos, a pesar de que se advirtió quiénes serían los primeros beneficiados con el TLC y quiénes los grandes perjudicados, nuestro pueblo se comió el cuento de que los trabajos estaban amenazados si el dichoso acuerdo comercial no pasaba... y el 7 de octubre pasado, Costa Rica salió con un domingo 7, en contra de sí misma, y le dijo "Sí" al fin de su Estado Social de Derecho y su sistema solidario. Total! Franklin Chang también dijo Sí! Aunque bueno, hay que rescatar que un 48,3% de la población fue valiente y resistió el bombardeo siniestro de los medios de comunicación y del mismo gobierno, además del miedo que impulsaron las empresas, cumpliendo a cabalidad el contenido del Memo de Casas y Sánchez.

La pregunta entonces, después de este largo análisis, no es si Costa rica come cuento. Esa respuesta es clara: afirmativo. La pregunta es ¿cuándo perderemos nuestra inocencia? ¿Hará falta una gran crisis social para que dejemos de pensar que vivimos en una nube donde huracanes, enfermedades, pobreza y violencia no nos afectan? ¿Llegaremos a darnos cuenta de que no podemos seguir con el tren de vida consumista e individualista que llevamos? Cuál será el precio que tendremos que pagar por todo esto?

Cuántos anuncios idiotas de HSBC, de la nena que no sonríe porque su sonrisa es pésima y necesita de Tridents para hacerlo, cuántos corazones del Sí y del No tendremos que aguantarnos en la política venidera para hacer a X personaje, presidente de la República, cuántos años de pobreza estancada (aunque creciendo en número), cuántos de instituciones estatales quebrando porque la competencia transnacional fue demasiado para ellas?

Si no dejamos de comer cuento, no esperemos mucho de nuestro propio futuro...